Por Fernando Bertelsen Hočevar.
En el mundo
hispanohablante nos puede resultar curioso tener un héroe que
empuñara una pluma en vez de un arma, pues tanto en la península
como en el continente tenemos una larga historia de vencedores y
vencidos, conquistadores y conquistados, libertadores y caudillos,
que va mas allá del Cid y Simón Bolívar
.
Inclusive escritores de
la altura de Francisco de Aldana (1537-1575), Miguel Cervantes
(1547-1616) , Francisco de Quevedo (1580-1645) y Calderón de la
Barca (1600-1681) pasaron por la guerra antes de dedicarse escribir
sus obras; Después de todo la guerra fue considerada por mucho
tiempo como un importante rito de iniciación hacia la adultez en la vida de
todo hombre.
Como punto de
comparación quisiera dejar dos poemas del Siglo de Oro español
donde se exalta al soldado sobre el civil y a la espada sobre la
pluma, el primer poema es de Lope de Vega y está dedicado a Aldana.
"Tenga lugar el Capitán Aldana
entre
tantos científicos señores,
que bien merece aquí tales
lores
tal pluma y tal espada castellana."
Este segundo
poema fue escrito por Calderón
de la Barca, quien obtuvo fama por ser gran espadachín y soldado
durante la guerra de los 30 años:
"Aquí
la necesidad
no es infamia; y si es honrado,
pobre y desnudo un
soldado
tiene mejor cualidad
que el más galán y
lúcido;
porque aquí a lo que sospecho
no adorna el vestido el
pecho
que el pecho adorna al vestido."
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Olio de Prešeren
por el pintor alemán Franz Goldenstein
(1850) |
Como contraste el poeta
romántico, France Prešeren (1800 – 1849) rompe este esquema al
dejar que sus escritos -y no su espada- le otorguen un merecido
lugar en el panteón de la literatura, para luego convertirse en el
primer gran escritor esloveno.
Su
poema
“
Zdravljica” que
en esloveno quiere decir “brindis”, fue utilizado como la letra
del himno nacional de Eslovenia. Este poema se lee como a un canto al
libre pensamiento y la patria, pero sobre todas las cosas a la
hermandad entre pueblos y la paz mundial.
A
continuación dejaré una traducción al castellano de la séptima
estrofa de Zdravljica que encontré en este lugar:
“Vivan
todos los pueblos
que ver el día
anhelan,
brille do brillare el
sol,
que ponga fin a las
guerras,
sean libres
los hombres,
con el prójimo
apacibles."
Prešeren también
contrasta con el arquetípico viaje del héroe según lo dicho por
Joseph Cambell en su obra “The Hero's Journey” , en el sentido de
que sus viajes fueron internos mas que externos y sus batallas
aquellas del alma.
France Prešeren nació el
año 1800, bajo un territorio ocupado por el Imperio
Austro-húngaro, pero que actualmente corresponde a la república de
Eslovenia.
Su madre, una mujer que
muchos biógrafos describen como ambiciosa,quiso que su
hijo fuese sacerdote, pero Prešeren -quien desde joven tuvo
inclinación por las letras y las humanidades.- terminó asistiendo a
la universidad de Viena, donde cursó estudios en derecho y filosofía.
Su periodo mas productivo
como escritor transcurrió entre 1830 y 1835, estos también fueron
los años mas difíciles de
su vida personal, lo cual es demostrado a través de su voz
poética que está marcada por la esperanza y la melancolía que solo
pueden transmitir un amor cuando no es correspondido y una patria
cuando no existe:
Flores llorosas en la mente del poeta
"En
la mente de un poeta se vierten lágrimas
de flores extraídas de
mi pecho, completamente
desnudo; mi corazón es un jardín: El
amor es
la siembra de tristes elegías largamente
anheladas.
Eres su astro diurno, cuyo resplandor busco
en vano,
miope, en todas partes. En el teatro,
en el paseo y en la plaza
se deleitan
las bailarinas.
¿Con qué frecuencia a
través de la
ciudad con sus ojos vigilantes, vago,
rezando
por un destino más amable,
no esquivo, sin embargo, la captura
de resquicio alguno.
Me liberé de mis lágrimas,
confinado
a la soledad: por lo tanto todas esas
canciones que
surgen de mi amor vienen
de donde ningún hombre puede encontrar
el sol. "
Aquí, al igual que muchos de sus poemas, él yuxtapone su paisaje
emocional, con el paisaje geográfico de su patria, pasando así de
lo individual a lo universal y de lo prosaico a lo sublime.
El
escritor Publio Terencio Africano (165 a.d) dijo Homo
sum, humani nihil a me alienum puto,
que en latín quiere decir: "Hombre
soy; nada humano me es ajeno".
Y es aquí donde destaca el genio de Prešeren,
pues logra anclarnos en una realidad concreta a la vez que nos permite
viajar con sus palabras.
Desafortunadamente, Prešeren muere de cirrosis hepática sin haber gozado nunca de la fama y el reconocimiento que recibieron sus escritos después de su muerte. El legado de Prešeren consistió en poner el idioma esloveno en el "mapa" cultural de la Europa romántica, a su vez que creó un marco común con el cual todos los eslovenos podrían identificarse, en especial poetas como Srerčko Kosovel y Edvard Kocbek.